La subida de las acciones de Google, que salieron a bolsa hace ya casi un a?o, van viento en popa. Tanto es as? que muchos de sus trabajadores ha decidido que ha llegado el momento de vivir de las rentas, y hacer cosas que les llenen m?s, desde el punto de vista personal. Dos de los primeros trabajaodres que tuvo la compa??a, Wayne Rosing (vicepresidente) y Cindy McCaffrey tambi?n han decidido comenzar una nueva etapa.
Rossing era uno de los empleados mejor pagados con algo m?s de 700 mil d?lares de sueldo el a?o pasado, aunque eso no es nada si se compara con los m?s de 30 millones de d?lares ganados en la bolsa. Asi que con esta tranquilidad financiera, ha decidido abandonar Google para aceptar un trabajo no remunerado en una universidad, en una facultad de astronom?a.
McCaffrey, del departamento de Marketing (fu? el empleado n?mero 30), ha tomado el mismo camino, para tener m?s tiempo y dedicarlo a su familia. Incluso Charlie Ayers, el coninero de la sede en California se ha unido a grupo de ex-empleados para montar una cadena de restaurantes en Sillicon Valley, con el dinero conseguido con las acciones.
Con todo esto vuelve a saltar la pregunta de s? hasta qu? punto es beneficioso para una compa??a dar acciones a sus empleados, para que una vez que las hagan efectivas, se encuentren con que son millonarias y que el trabajo y proyecto por el que apostaron ha pasado a un segundo plano. Aunque tambi?n es cierto que tampoco es lo peor, ya que siempre podr?a darse el caso de irse a la competencia (Yahoo, Microsoft, etc.)
Al final… las obras quedan las gentes se van… otros que vienen las continuar?n… la vida siiigue iguaaaal (Julio Iglesias dixit)
No veo donde est? el problema de que la gente, una vez garantizadas sus necesidades b?sicas, emprenda nuevos caminos y ponga en marcha nuevas ideas. Trabajar para uno mismo es sin?nimo de libertad y si tu empresa te permite conseguirlo… Alabada sea!