La vida real

Ya no hay fronteras, ni husos horarios

El s?bado me pas? casi toda la tarde viendo el concierto de Live8. Primero decir que fu? impresionante por los grupos y la calidad del espect?culo. Lo que m?s me sorprendi? fue el ver el concierto de Bjork en Tokyo y al acabar el de U2 en Londres y luego el de Zucchero en Roma, y mientras yo estaba sentado en el sof? de mi casa (Madrid).
A estas alturas del partido, no nos vamos a sorprender, porque una cosa llamada sat?lite ha revolucionado las comunicaciones, como en su d?a lo hizo el tel?fono.

No quiero ya ni pensar las nuevas “unidades m?viles” que utilizando una conexi?n directa con el sat?lite, permiten enviar audio/video/datos desde cualquier parte del mundo (desierto, Ant?rtida, etc.)

Aunque la noticia de que el peri?dico The New York Times se podr? leer antes en Londres en el Nueva York, ha sido de lo mejor. Ahora si se quiere leer el NYT en Europa hay que esperar, al menos un par de d?as ya que llega en avi?n y luego hay que continuar con la distribuci?n. Ahora los ficheros PDF de la edici?n se enviar?n a las rotativas de la empresa Oce situadas en Wembley a las 4:15 de la ma?ana.
Casi dos horas m?s tarde, ya est? lista para salir a los kioscos la primera edici?n. A esas horas muchos neoyorkinos a?n se est?n llendo a dormir.

Qu? raz?n tiene el t?tulo del libro Arthur C. Clarke en el que se describe todo lo relacionado con las comunicaciones, desde el cable submarino hasta los sat?lites: El mundo es uno.

Por cierto, que seg?n dice el propio diario, el New York Times tiene ya m?s lectores de la edici?n digital que de la impresa.

Entradas relacionadas:

HAY 3 COMENTARIOS