Ayer estuve con un viejo amigo, de esos que hace años que no ves, pero que siempre hemos estado al día de como van nuestras vidas.
Este amigo estuvo trabajando, hasta hace muy poco, en Microsoft España, en un puesto de responsabilidad, por lo que tenía que viajar bastante y tuvo la suerte de estar un par de veces en Redmond, las oficinas centrales de Microsoft en Seatle.
Después de ponernos al día de qué hacemos, donde estamos trabajando, cómo nos va y todo eso, empecé el “interrogatorio” de cómo es aquello. Quería saber si es cierto lo que se dice, lo que se cuenta. Quería saber cómo es el corazón de una de las empresas de ámbito mundial más importante, dejando a un lado monopolios, leyendas, etc.
Lo primero que me contó es que aquello es IN-MEN-SO, son más de 100 edificios. El aspecto es como una gran urbanización más que un campus. Paseando por las calles apenas ves que están en Microsoft, los edificios no tienen grandes carteles, salvo uno pequeño en la puerta que te dice su número/nombre que tiene, etc.
La gente es bastante normal, todo el mundo se toma muy en serio lo de evitar la ostentación, tanto material como de talento. No se ven Ferraris ni similares en el parking ni el que programó la API del teclado de NT, por ejemplo, va de gurú. De hecho me contó anécdotas de cómo empleados con cargos importantes iban con vaqueros y camisetas.
Por lo visto se cuidan mucho las relaciones personales, la gente es muy colaborativa entre ellos estando siempre dispuestos a echarse una mano.
En la parte de desarrollo, me contaba que es pasar a otro mundo. Los eficios (al menos en el que él estuvo) es como una pecera. Los desarrolladores están en una planta baja con cristaleras, y en un nivel superior están los jefes de proyectos, managers, etc. Cada programador tiene su especie de “cubículo” con su decoración particular. Allí se veía a gente con chanclas, bermudas, camisetas y muy buen ambiente de trabajo.
Me contaba que cuando tenían que hacer una compilación, tenían una sirena al estilo bomberos durante la cual nadie tocaba nada. El trabajo está muy bien repartido y organizado, sabiendo cada uno qué es lo que tiene que hacer, el tiempo destinado a ello, etc. De hecho me dijo que, en general todo el mundo, se toma el tema de horario muy en serio: de 9 a 5. No les gustan las interrupciones, y las reuniones duran lo que está marcado. Si llegas tarde, no te pondrán buena cara. Respecto a los programadores dice que había muchos de raza indú.
En cada uno de los edificios hay un restaurante en el que se sirve comida de todo tipo: indú, vegetariana, etc. La comida no es gratis, como en Google, pero el precio que pagan es simbólico. Además en cada edificio también hay un Starbucks (que también son de Seattle). El retaurante es para todo el mundo: jefes y empleados, por lo que es cierto que te puedes encontrar con Bill Gates, por ejemplo, comiendo un día en uno de estos restaurante.
El campus está abierto tal cual, por lo que cualquiera que vaya por allí puede pasear sin problemas, aunque sin entrar a los eficicios. Hay un museo con la historia de Microsoft y con algunos objetos representativos, además de una tienda para comprar software, consolas XBox, etc.
Sobre la gente, se veían dos tipos de actitudes: los que llevan mucho tiempo (unos 15-20 años) y los que son poco (1-5 años). Los más veteranos si tienen una fuerte cultura de empresa, son los que más aplauden en las presentaciones, etc. Saben que Microsoft les ha dado todo lo que tienen, incluso algunos de ellos tienen varios millones en el banco.
Los más nuevos están contentos y felices de estar en una de las empresas más importantes de mundo, pero saben que la vida puede dar muchas vueltas, y nunca se sabe.
Trabajar para Microsoft significa tener un montón de beneficios sociales a los que los trabajadores dan mucha importancia: seguros sociales, coche de empresa, interesantes bonus, planes de pensiones, etc.
Sobre la forma de trabajar dentro, me comentó que son muy “tú te lo haces todo”, casi nadie tiene secretaria, en cada edificio hay una recepcionista/centralita. Muchas tareas de papeleo, rutinarias las hacen a través de la intranet que por lo visto es increible, por todo lo que ofrece, y por la integración con todos los departamentos: puesdes por ejemplo, cambiar tu nómina para poner o más dinero o quitar al plan de pensiones.
Sobre en trabajo que hacen allí, este amigo me decía que vió cosas increibles, algunas de ellas saldrán en el Longhorn (o Windows Vista), que vio pequeños prototipos sobre nuevas versiones de Office (para dentro de unos años). Para el tema de las presentaciones internas o a la prensa tienen un salón tipo futurista: todas las paredes y techo son pantallas que proyectan las imágenes de la presentación. Con una puesta en escena que parecía un concierto de U2.
En definitiva (¡¡ qué corta se hizo la comida !!) me dijo que aquello es como una ciudad, con sus instalaciones deportivas, restaurantes, autobuses… que es como estar en otro mundo. Que al principio no le das importacia, pero al cabo de 2 días te das cuenta de que estás en uno de los lugares en los que se está “inventando el futuro” y quizás eso haga que aquellos edificios y calles se conviertan en algo especial.
- De paseo por el ‘Campus’ | ElNavegante
- El cuartel de Bill Gates | ElNavegante
- Las oficinas de Microsoft | Algo que hacer
Hmmm… ¿responde a las iniciales de LM? Si es así, salúdalo de mi parte ;-)
Un post realmente interesante.
Comparto la opinión: Un post de lo más interesante.
Hace una semana tuve la suerte de visitar la empresa y la verdad es que es enorme.
Aunque no nos enseñaron mucho, si que nos hicieron la presentación futurista a modo de espectáculo lleno de luces.
Y encima nos fuimos con llaveros, bolis y botellines para bebida!! jejejeje
Pues si que es interesante, aunque no todo es color de rosa.
Hace ya unos cuantos años mi ilusión era entrar allí, y mira por donde tuve la ocasión, pero al final decidí embarcarme en otra aventura (donde conocí a Esteban).
Cierto tiempo después, el caso es que estuve trabajando para MS durante unos meses, desde dentro aunque sin la suerte de ir a Redmond.
La verdad es que se ve muy buen ambiente, y todo eso, pero ya no cuadro allí. Me considero un libre-pensador, y eso allí parece prohibido.
Recuerdo que en Compaq llamábamos afectuosamente a nuestros compañeros de MS “los de la secta”, y lo decíamos con verdadero cariño. Pero estando allí dentro no se puede decir NADA que se salga de la cultura, y si lo haces eres reprendido (por un empleado cualquiera) con muy mala cara.
En parte es de admirar que consigan tal entrega de sus empleados, pero por otro lado asusta no poder hacer ni un sólo comentario. No recuerdo muy bien de que iba aquello que dije, simplemente me hice eco de una noticia en la que decían que Gates había dicho no se que cosa en una cena, en plan de “tengo tanta pasta que controlo lo que quiero”.
Aunque me sigue apeteciendo ir a Redmond, se me quitaron un poco las ganas trabajar allí.