Economía

Homesourcing, la subcontratación doméstica

La Tierra es planaEstoy leyendo el libro “La tierra es plana” de Thomas Friedman, y la verdad, es que me está gustando mucho. Aunque llevo un par de capítulos, es interesante observar cómo una serie de hechos y acontecimientos hacen que las fronteras, distancias y usos horarios desaparezcan para poder decir aquello de que “la tierra es plana”.

La primera parte del libro, Friedman desarrolla las 10 fuerzas, que su opinión, “aplanaron??? las empresas y los gobiernos y, que han creado una nueva sociedad. Según el autor, las 10 “fuerzas aplanadoras” han creado una nueva era que se caracteriza por la colaboración entre muchas personas que trabajan en comunidades de gran talento. Friedman aporta datos sobre el impacto de movimientos y procesos tales como el acceso a software de código libre, la subcontratación, el acceso libre a la información, las cadeans de suministros, la transformación de los medios de comunicación con la llegada de los blogs y el software social, etc.

Uno de los conceptos que más me ha llamado la atención es el Homesourcing. Ya había oído hablar de esta forma de trabajar, pero en esta ocasión se explica mucho mejor, incluso con ejemplos reales.

El Homesourcing (subcontratación doméstica), vendría a ser como el Outsourcing, es decir externalización de servicios que no son el core del negocio, pero en este caso para personas que lo realizan desde sus casas, que en la mayoría de los casos son amas de casa.

El ejemplo que se cuenta en el libro, que es de lo más curioso, es el de la compañía aérea JetBlue, inaugurada en 1999 y que ofrece vuelos a precios muy baratos. Esta compañía tomó la decisión de subcontratar el servicio telefónico de reservas con amas de casa en Salt Lake City (Utah).

David Neeleman, fundador y presidente de la compañía, lo explica de forma muy clara:

Teníamos a 250 personas atendiendo en su casa las reservas de vuelos de Morris Air. Eran un 30 por ciento más productivas, es decir, sólo por sentirse más agusto hacen un 30 por ciento más de reservas. Eran más leales a la empresa y no se quemaban. Por eso, cuando monté JetBlue, decidí que el cien por cien del servicio de reservas se hiciese desde casa.

Hay dos cosas interesantes: por un lado como los habítuales servicios de call-centers, candidatos en potencia a acabar en sitios como la India o Marruecos, pueden permanecer en el país de origen del negocio, y evitar su particular deslocalización; y por otro lado la posibilidad de proporcionar trabajo a sectores de la población que, aunque no estén en primera línea del mercado, sí pueden realizar miles de actividades.

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