En las frías primeras horas de una mañana de invierno de 1980, Apple Computer comenzó a cotizar en Bolsa. Al final de ese frenético día, 64 personas se habían convertido en millonarias. Yo era una de ellas. Si ese día hubiera guardado esas acciones en una caja fuerte, ahora valdrían 18 millones de dólares. Pero, en cambio, las «puse en funcionamiento». En un plazo de 24 meses, me quedaban menos de 300.000 dólares… Mi evidente intención a la hora de escribir este enormemente embarazoso tratado es, con suerte, evitar que otras personas sigan mis pasos.
—Bruce Tognazzini, antiguo empleado de Apple
Deja tu comentario, o trackback desde tu propio website. Se amable, conciso y respetuoso. Habla sobre el tema de esta entrada, y por supuesto nada de Spam.
Si lo prefieres, puedes utilizar estas etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>