Me ha gustado esta “otra” defición del efecto Mar Muerto, que tiene lugar en los departamentos de tecnología:
Como en el lago situado entre Israel y Jordania, los mejores profesionales “se evaporan” progresivamente al tener otras opciones mejores, y lo que permanece en el departamento es lo que Bruce denomina “el residuo”, las personas menos brillantes o con menor capacidad de moverse en el mercado, produciendo, como en el Mar Muerto, un incremento progresivo de la salinidad, en este caso una calidad global del departamento más baja.
(Vía Enrique Dans -sí qué pasa, leo el blog de EDans :)
Lo lees, y además lo citas… y se agradece un montón que así sea ;-)
Enrique Dans
Esteban, en relación a los profesionales de “este mundo”, ocurre como en “otros mundos”.
Aun recuerdo cuando en un momento del tiempo propuse para ascender a uno de mis mejores programadores a Analista. Este chico, Alfonso creo recordad que se llamaba, me dijo con toda sinceridad:
“mira Fernando te agradezco la confianza, pero a mi me gusta lo que hago -programar- y disfruto mucho. Además no quiero asumir otras responsabilidades que no me agradan tanto y además quiero disfrutar de mi tiempo libre con mi pareja”.
En ese momento no entendí su respuesta ya que el ascenso suponía una subida de aproximadamente un 20% sobre su sueldo.
Mas tarde, me di cuenta que quizá estaba en lo cierto. Yo mantuve un gran programador y no gane un mal analista.
En las épocas de “booms” muchos sin capacidad accedieron a puestos para los cuales no estaban preparados, probablemente solo cegados por el dinero. Ganamos muchos responsables de talleres y perdimos grandes mecánicos. Por ese motivo puntualmente las crisis no son del todo malas.
Si yo te contara….Saludos
Fernando Suárez
Fernando, totalmente de acuerdo… De hecho no es la primera vez que escucha algó así.
Yo creo que la gente que llega a unos niveles profesionales de altura y calidad en su trabajo se crean unas zonas de confort que es desde donde pueden dar lo mejor de sí mismo, y por lo tanto hacia la empresa.
Situaciones a evitar, como la que cuentas, son las que hacen que “el principio de Peter” siga siendo un planteamiento a leer en los libros y no casos reales; de lo contrario todos acaberemos siendo jefes, directores, presidentes… y quien nos dicen que tengamos que serlo porque valgamos o porque “alguien” o “algo” nos puso ahí alguna vez.
(me alegro de verte por aqui…:)