La CAN es una de las cajas de ahorro más “social” y que más cree en los social media con diferencia. Está presente en twitter, y también gente de su equipo, apoya de manera clara a los emprendedores, entiende el nuevo modelo de comunicación y de hacer campañas. Siempre va un paso (o alguno más) por delante en innovación, tanto de sus productos bancarios como en la relación con sus clientes, y eso lo demuestra en su comunicación, en sus oficinas, y sobre todo en su política de transparencia total. ¿Se puede ser más transparente? Pues quizás, sí, pero este es un gran paso.
Dentro de esta transparencia, acabo de ver el vídeo en el que el responsable de innovación comunica que darán a conocer todos los meses las operaciones que realizan de créditos préstamos, ahora que todo el mundo está poniendo en duda qué está pasando con los bancos, mientras éstos no dejan de anunciar “jugosos” beneficios.
Más allá de si los bancos están dando créditos, no los dan, los dan a unas condiciones imposibles, no los dan, pero luego dice que sí los dan… esta es una de las iniciativas que mejor transmite su valor de “banca cívica” asociado a su marca.
Una marca como la CAN, y dentro de un sector que nunca ha sido muy bien visto, está marcando un punto de inflexión en la relación “marca – cliente”, en la que la comunicación cercana prevalece por encima de las las constantes promociones al “5% de interés”, y con 10 líneas de letra pequeña.
Puede haber opiniones que no piensen así, y es totalmente respetable, claro, a fin de cuentas los bancos -y las empresas- están para ganar dinero, pero como todo en la vida las cosas siempre se pueden hacer de dos formas; y en este caso la CAN ha optado a hacerlo mediante la que involucra al cliente (o no cliente) en crear un mensaje, y sobre todo un tono de comunicación, que viniendo de un banco ya es algo sorprendente.
Ahora que las marcas buscan llegar a toda costa llegar hasta el “corazón” de sus clientes, conseguir ese engagement utilizando todo tipo de métodos, soportes y tecnologías sin duda el primero de todos tiene que pasar por asumir una actitud de sinceridad y transparencia. Quizás, el primer paso es dejar de comportarse como una marca de la que huir suponiendo sus intenciones (compra mi producto, compra mi producto) y comportarse como alguien que busca establecer una relación con sus clientes, y no una mera transacción.
No tengo ninguna relación con la CAN.