Hace casi 2 años ahora, en la ponencia de Nacho Rapallo en Webelopers, señaló cómo había sido una compañía que nada tenía que ver con el mundo de la fotografía la que había lanzado Flickr (que fue comprada por Yahoo!). Las palabras de Nacho llamaban la atención sobre cómo podría haber sido un servicio que perfectamente hubiera salido de una marca del sector fotográfico como Kodak, Canon, Nikon, etc. con el objetivo de crear un espacio de encuentro e intercambio de los resultados obtenidos con sus cámaras. En la actualidad Flickr se ha convertido en el servicio de publicación de fotografías líder, sin que ninguna marca haya sabido sacar partido a este movimiento. A estas alturas es difícil ya pensar en un segundo Flickr, cuando además las redes sociales han sustituido a los álbumes de fotos personales de sus usuarios.
Pero lo curioso, y aún a riesgo de pensar que es tan sólo un ejemplo único, nos topamos con Apple y su iTunes, donde poco más se puede decir sobre cómo han revolucionado por completo el modelo de comercialización de contenidos de música y vídeo, algo que ninguna distribuidora de cine o compañía de discos hubiera imaginado. Al final ha sido una empresa de ordenadores, que precisamente modificó su nombre (paso de Apple Computer Inc. a Apple Inc.) la que ha sabido quedarse con este trozo del pastel. En la actualidad iTunes Music Store es el primer distribuidor de música en formato digital y su AppleTv y Mac Mini se han convertido en el centro del entretenimiento digital, dejando atrás a los reproductores de CD, de DVD e incluso de Blu-Ray.
El caso más reciente está siendo el sector de libro electrónico, en el que aún de una forma incipiente pero ya decisiva se están empezando a ver los primeros movimientos de editores y medios para no dejar pasar esta oportunidad. Aunque quizás también se llega tarde, ya que en esta ocasión ha sido la tienda online más grande e importante, Amazon, la que ha decidido dar el primer paso lanzando su lector Kindle con el que poder leer los libros en formato electrónico que al mismo tiempo venden a través de su website.
Es curioso como en el momento actual en el que los medios están sufriendo serias sacudidas en su beneficios y perspectivas futuras, de nuevo sea una marca totalmente ajena a este sector quien haya puesto “su pica en Flandes” a la hora de definir este modelo de negocio, al que muchos ya no les queda más remedio que subirse. Muchos periódicos y editoriales, al menos, han sabido aprovechar este movimiento cerrando acuerdos con Amazon para que sus contenidos puedan estar presentes en el Kindle, y así no poder este tren.
Sea en el mundo de la fotografía, en la música y películas o en los libros, de nuevo se demuestra la poca iniciativa o visión sobre modelos y esquemas que ya están entre nosotros y que otras marcas, ajenas a la participación en estos sectores, han sabido detectar y sacar el máximo provecho. Qué tienen en común estas marcas que se han salido del camino esperado para dar un giro completo a este sector: pues sin duda su modelo de pensar, su modelo de innovar. Un fabricante como Sony o Nikon siguen haciendo lo que saben hacer, lanzar nuevos equipos, nuevo lectores de DVD, increibles y cámaras de fotografía y vídeo de alta calidad, todos ellos equipos muy buenos. Pero ninguna ha sabido ver más allá del ámbito en el que se mueven, y aunque en algunos casos han lanzado alguna iniciativa, ha sido la obligación de intentarlo más que el deseo de un movimiento absolutamente estratégico.
Creo que aquí no se detendrá esta situación… Mientras que las compañías de sectores amenazados tratan de defender a capa y espada sus ya menguantes territorios, sobre los que apenas partido, otros están dedicando fuerzas a buscar ese “océano azul“, ese modelo que les hará absolutamente relevantes y líderes dentro de un ámbito que si bien no es en el que se mueven, ni es su habitat natural, sí que han sabido ver la oportunidad, y sobre todo la han llevado a la práctica en tiempo record, mientras quienes deberían/podrían haber liderado este movimiento están viendo como pasan las oportunidades.
El problema es que oportunidades como estas no suelen pasar dos veces.
muy buena entrada y con toda la razón, el problema que veo es que la mayoría de las grandes empresas están dirigidas por personas de más de 50 años, la mayoría de las cuales no entienden las nuevas tecnologías, les da pavor; y eso implica que no van a innovar porque no quieren perder la posición cómoda en la que están. Y ese es principalmente el problema, que al negarse a aceptar lo que viene están destrozando su futuro, porque una pequeña startup u otra compañía de otro sector les quitará el trono.
Y ahí es donde hay que aprovechar y abrir brecha :-)