El pasado fin de semana, he asistido por primera vez al EBE’09, en Sevilla. Durante estos tres días, e incluso ya la primera noche, oímos opiniones de asistentes en las que coincidíamos en el bajo interés de las ponencias, y que se ha ido confirmando a lo largo de sábado y domingo.
En mi opinión, me esperaba unas ponencias de mayor nivel y profundidad… esperaba ponentes que pudieran provocar y estimular a los centenares de asistentes y no tanto “he venido aquí a hablar de mi libro”.
No quiero entrar en quienes fueron los mejores, quienes los peores… aunque sin duda todos los asistentes hemos coincidido en que la ponencia inaugural por parte de Koro Castellano -dtora. de Tuenti- fué una presentación PPT hablada, y por el contrario la mesa/entrevista de Berto y Pau fué sencillamente genial, divertida y muy agradable.
Como decía este ha sido mi primer año en el EBE, y por lo tanto no puedo hacer comparaciones con ediciones pasadas, pero sí que quiero dejar algunas reflexiones.
- El EBE es un evento que se centra en el networking y el que podamos vernos todos los bloggers y twitteros, en Sevilla. Disfrutar de la gente, la ciudad, etc. El lugar es perfecto, el tiempo, excelente, conocer nueva gente, poner cara a los followers que lees diariamente, o poder desayunar con Wicho (Microsiervos) o Jonan (Pixel y Dixel), algo que no se puede hacer habitualmente.
- Las ponencias creo que no son el motivo de asistir al EBE (salvo contadísismas excepciones). En muchos casos será gente que ya conozcas de otros eventos, y que conocerás y habrás hablado mucho con ellos, en un entorno más cercano. Puede que ya les hayas escuchado o visto en otros ámbitos, y que sientas que no te dicen nada que no te resulte nuevo.
- Creo que la organización puede trabajar -más- con los ponentes para que las presentaciones se ajusten al público, la temática de la ponencia, y el evento en si. Estoy recordando ahora la presentación de Ana María Llopis (Ideas4All), en la que recuerdo no haber visto una presentación con slides que tuvieran más datos, texto, gráficos y fotos en una sola pantalla, teniendo en cuenta a partir de la 3 fila ya ni se leía. La organización debe de comprobar estas cosas, pero no tanto por “condicionar” a los ponentes en su material, sino para que se mantenga la atención, y ese ponente no está haciendo un monólogo.
En general creo que una buena forma de medir el éxito de las ponencias es medir el tráfico de la red WiFi. Cuando las ponencias conectaban con el público, la gente estaba totalmente atenta a lo que se decir; en otros casos los asistentes preferían navegar y chatear, mientras transcurría la ponencia. - El nivel de las ponencias es bajo (salvo contadísimas excepciones). No esperes grandes ponencias, debates, mesas redondas… en muchos casos serán temas de debate muy poco “motivadores”, como ha sido este año con “Estado de la blogosfera” o “Nativos digitales”… o en la sesión paralela de “Comunicación y marketing 2.0″ en la que parte del debate era “porque todos los ponentes son hombres, cuando el mundo de la comunicación la presencia de las mujeres es muy relevante”. En fin…
- Estoy convencido que el EBE debe de ser de pago. Lo siento, pero sí, de pago. Sea simbólico (20 euros) sea con un precio de un evento de este nivel (200 euros). Si hay un precio, hay una barrera, y por lo tanto se filtra mucho más (y mejor) el número de asistentes, y por lo tanto el nivel de la conversación, que en definitiva es el motor de estos eventos. Hay ponentes muy buenos en nuestro país y fuera del mismo, y por eso invitarlos y traerlos no será barato (a pesar de que hay grandes patrocinadores). Si EBE se convierte en un evento de referencia acabarán siendo los grandes profesionales los que estén dispuestos a venir a este evento.
- Si EBE quiere ser lo que ya es -y en este sentido es indiscutible su éxito-, o quiere liderar el ámbito de los eventos relevantes en nuestro país, debe de ofrecer un programa verdaderamente rico de temas, ponencias, sesiones paralelas; y eso está claro que no es barato. No digo que sea como Web 2.0 Expo en Nueva York, por ejemplo, o SXSW… pero estos eventos algo deben de ofrecer cuando sus plazas se agotan en apenas unas semanas, con asistentes de cualquier parte del mundo. En todos los círculos siempre decimos lo endogámicos que somos, que siempre estamos estamos los mismos, en los mismos sitios y hablando de lo mismo.
- Es necesario abrir más el abanico de temas a tratar. La próxima edición del EBE será la del 5º aniversario. Cinco años hablando de blogs obliga a que muchos temas se repitan o no sean ya de interés para el público. Los blogs son más cosas… es una herramienta de comunicación, sí; pero también es una más de las que está haciendo que “todo esté cambiando” tal y como se ha hablado durante estos días. Hablar de modelos de micropago, de cómo está cambiando la industria audiovisual, de cómo las marcas están participando en las acciones social media, de la nueva publicidad y los crossumers, de la evolución de los medios a ser más temáticos, o de las aspiraciones y objetivos de las redes de blogs, WebTV o la integración de la TV en Internet… en fin son algunos temas, y muchos de ellos se salen del ámbito del mundo de los blogs, pero creo que es una evolución lógica para un 5º aniversario.
- Adios al colegeo. Es cierto que casi todos nos conocemos, tanto los que están sentados entre el público, como los que están en el escenario… pero eso no es motivo para no preparar lo suficiente las ponencias, para terminan leyendo-toda-la-presentación, y sobre todo tener ese tono de “buen rollo” que no es necesario, y en ocasiones roza lo desagradable. Momentos como el “cola-cao” entre algunos ponentes de una mesa redonda, en mi opinión sobran. Se pueden hacer charlas y ponencias divertidas e interesantes (por ejemplo, de nuevo, Berto y Pau) pero que no hagan a los asistentes parecer que los chistes no van con ellos. No venimos a escuchar “gracias y bromas” entre algunos participantes en el escenario, vengo a escuchar buenas ponencias, de buenos ponentes.
- Innovar en los formatos. Sin duda la ponencia que más ha gustado, y también por el tipo de formato ha sido la de “La nube en la empresa”, en la que Berto (Thinkwasabi) entrevistaba a Pau (EyeOS). Está claro que es un modelo de hablar, también con el público, sobre un tema que centra mucho la atención de los ponentes.
- Twitter. Sin duda es el centro de todo el evento. Todas las opiniones, sugerencias, críticas, quejas, en qué habitación del hotel estoy, que se ha terminado el café acaban en esta plataforma, con el consiguiente ruido que generan. Los ponentes y moderadores necesitan prestar atención a las pantallas de twitter para ver las preguntas, y esto hace que no puedan dinamizar ni dirigir las mesas redondas, o ponencias. Quizás sea necesario hacer una reflexión sobre el uso, su forma y modelo, a esta herramienta en el contexto del EBE, y que realmente sea un canal de comunicación en tiempo real, y no tanto un elemento de distracción y generación de ruido.
Al mismo tiempo pienso que un evento como EBE, ya está en una mayoría de edad en la que puede decidir qué quieres ser de mayor, y qué quiere ofrecer a los asistentes. Quienes aprecian al EBE entenderán este giro, si se produce; los que no lo entiendan podrán seguir asistiendo a otros eventos similares, que los hay, y seguirá habiendo.
Un final como del de este año, llamada “la gran sorpresa”, desde luego que ha sido una “gran sorpresa” (obsérvese las comillas)… pero por lo inapropiado de la misma… creo que no es el lugar, ni el contexto para estas sorpresas, y no es de extrañar las reacciones de los asistentes tanto en twitter como en la sala, en la que se han ido saliendo. Creo que esta no es forma de tratar a unos asistentes de han estado tres días en un evento, atendiendo a profesionales y que se encuentran con un espectáculo como este. Me cuesta imaginar esto en otros eventos de temas similares. Creo que la organización, más allá de los acuerdos y compromisos de marca y patrocinios debe de velar por los asistentes, por darles unos contenidos y experiencia que estén a la altura de lo significa el EBE.
Para terminar lanzo una propuesta a la organización: crear un grupo de trabajo, un modelo basado en crowdsourcing en el que haya una participación activa en la que se establezcan objetivos con el fin de hacer mejor el EBE año tras año. La idea sería seleccionar a diferentes personas, representantes de diferentes temáticas, y reconocidos dentro de todo este entorno, para que participen en la creación de un programa abierto, y que propongan diferentes temas y de diversas formas (ponencias, mesas redondas, debates, entrevistas, etc.)
No se trata de quitar protagonismo a la organización -ni mucho menos- se trata de que este grupo de “asesores” pueda aportar más valor en la elaboración del programa de uno de los eventos de bloggers más reconocidos en los últimos años.
Como decía son mis sugerencias y opiniones totalmente personales, y también es lícito y obligado por mi parte reconocer que la organización y el lugar han sido realmente fantásticos, y aquí es el momento y espacio de reconocer este gran trabajo y esfuerzo a toda la organización, de verdad.