Mucho se está hablando de la Web 2.0 (¿demasiado?) de los nuevos mensajes, las nuevas formas de comunicar los nuevos soportes, el nuevo marketing y la nueva publicidad… y del iPhone 3G, claro… (esto lo meto para mejorar el posicionamiento :)… pero creo que es necesario pararse 5 min. y pensar en cómo todas estas cosas se hacen, y me refiero a que no salen solas de un cajón, sino que hay que juntar a un equipo de profesionales de diferentes áreas (cada día más diferentes y de mayor nivel) para que todos juntos den con el resultado deseado.
Todo esta prosa es para refererirme a la metodología utilizada para llevar a cabo los trabajos de los equipos, grupos, agencias y/o estudios con un componente creativo/producción y que tiene como objetivo contentar a todos: al cliente, a los que trabajan, a los que dirigen y al sector y/o público que puede estar espectante ante el lanzamiento de un nuevo trabajo.
Veo que se dan dos situaciones (o tres): la primera es la agencia/estudio que ha trasladado una forma de trabajar basada en un tipo de trabajo que se realizaba antes (offline) a otro más actual (online). En este caso, es totalmente necesario adaptar esta metodología a los nuevos perfiles y conceptos, ya que hacer una maqueta en papel no es lo mismo (ni en tiempos, ni en forma, ni en perfiles) a maquetar una newsletter… y no hablemos ya de un microsite en flash con programación servidor, o un CD multimedia.
La segunda es la que ha crecido con la metodología adaptada a su sector y entienden cada uno de los casos y sus peculiaridades… no heredan metodologías anteriores o en otras palabras, hábitos que no acaben encajando en los nuevos objetivos, tanto del cliente como del equipo de la agencia/estudio.
La tercera es un especimen “habitual” y, en mi opinión, es la que más trabajo tiene, se trata del caso en el que queriendo realizar un giro hacía las nuevas necesidades del mercado y su claro compromiso con el nuevo posicionamiento, sigue utilizando la metodología de “antes”, es decir que trata de andar por un camino totalmente nuevo, con nuevos caminantes, pero que tiene puestos los zapatos de hace años. Y en esta situación se dan dos finales: o los zapatos tienen que servir sí o sí, y los pobres caminantes -equipo de trabajo- acaba con unas serias heridas o se decide a cambiar de zapatos y tener unos para el nuevo camino que se abre, aunque haya que dar un margen de tiempo para “adaptarlos”.
Vale… y con todo esto, ¿qué quiero decir? Sobre todo que las cosas van mucho más rápido, que no hace falta crear un super-mega-guay documento funcional de 180 pag. para hacer un microsite como mandan los cánones del mundo de los procedimientos, sino que lo que hay que hacer es un documento de 3 páginas y empezar a desarrollar y crear. He pasado por varias agencias y en todas ellas es habitual la reunión de tráfico de los lunes para ver el planning de trabajo… eso antes podía funcionar, pero esas reuniones ahora pueden durar 4 horas y en muchos casos se sale igual que se entra y no definen una metodología de trabajo, sino que son del tipo “tú y tú tenéis que hacer esto para el lunes; tú y tú esto otro para mañana por la tarde; y tú esto para el jueves…. ¿qué quieres opinar/comentar? no lo siento… la planificación dice esto y se hace así… sino no llegamos a la fecha prevista”.
Y después de la reflexión, viene la ¿solución?… Creo que hemos pasado del ejército que iba a batallas a tener que ser comandos de intervención rápida, es decir tenemos una total visión del proyecto, y da igual cual sea tu perfil (involucración total), somos capaces de entender todos los puestos, detectamos cual es la necesidad del proyecto y el objetivo, y nos preparamos para ello… Es decir pequeños grupos, actuaciones rápidas, claras y con éxito… más allá de las super-mega metodologías del tipo “tu no haces nada hasta que el diseñador no te pase todo, y si no está como tiene que estar se lo dices y te vuelves a quedar parado”; y que se podría cambiar por un equipo de 3 personas, cada una de un perfil y cada uno haciendo su trabajo pero con un ojo puesto en el del otro, por si ves que el diseñador o el arquitecto HCI está haciendo algo “extraño” se levante la mano en ese momento.

Trabajar de esta forma aporta el valor más importante de todos al proyecto: la creatividad y el toque personal de cada uno de los que está involucrados. Creo que cuando las metodologías son muy cerradas en alcance y plazos, el equipo apenas tiene opción a plantear alternativas o hacer pequeños giros, todo ello pensando en el beneficio del proyecto, por supuesto; sino que se ciñe a dar lo pasos marcados: de A pasamos a B, de B a C… y así.
Un matiz importante: el equipo. Adoptar este tipo de metodologías “ágiles” implica y necesita de un equipo “diferente”, díagamos motivado, comprometido, feliz, proactivo, receptivo, autoexigente (mucho) y humilde, tanto para realizar críticas constructivas como para encajar las que le lleguen.
Me quedo con este vídeo de Carsonified en la que el equipo de desarrollo termina el día explicando cuales son los hitos que han cumplido, en una reunión que no dura más de 4 min. El equipo de desarrollo de esta agencia creó la aplicación web Matt (Mutiple Account Twitter Tweeter) para gestionar varias cuentas de twitter bajo un único interface web.
Para los leen entre líneas ya saben a lo que me refiero, para todos los demás… metodologías como scrum pueden ser una opción a tener en cuenta (y no digo que sea la mejor, ni lo mejor) como una adaptación a realizar si queremos que “los zapatos no nos echen del camino”. Una lectura al Getting Real de la gente de 37signals también puede ser muy enriquecedora.








Después de picoteo de comer (no estuvo mal), en la que estuve charlando con la gente de 
Al finalizar la ponencia que quedaba de la gente de 



